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Superhéroes de Occidente vistos desde Oriente

agosto 6, 2007

Jamás he sido amante de las películas de superhéroes. Reconozco no haber visto entero ningún filme de las sagas de Spiderman o Superman. Eso es porque las películas mainstream occidentales sobre estos señores con monos apretujados y de vistosos colores no tienen lo que este crossover, por llamarlo de algún modo, tiene. Hacer el bien no está reñido con cantar, bailar y tener un romance con tus compañeros de profesión ¡Esto es Bollywood!

Eso si no te pasas al lado oscuro, y aprovechas el anonimato que te proporciona tu máscara de hombre araña para hacer el mal en Turquia, vejando a tus víctimas, ya sean personas o inocentes roedores. Mejor aún si te acompaña el Capitán America y otros secuaces, que si se basan en algún superhéroe famoso lo desconozco, pues bien podrían ser luchadores mejicanos, tipo El Santo o Rey Mysterio.

Pero no todos los superhéroes turcos son mala gente. Batman y Robin conservan su espíritu original, y preservan el bien, aunque la estética cómic se pierde en esta “adaptación” a favor de algo más oscuro, más cercano al noir, con villanos más de carne y hueso y más violadores que, eso sí, no son capaces de hacer nada contra la virtuosidad de las artes marciales del hombre murciélago y su fiel amigo. Y es que la serie de televisión americana de los 60 era mucho más inocentona que este fragmento.

La influencia del cine en la moda

julio 23, 2007

El cine es, además de un arte y/o una industria, un referente para la mayoría de espectadores. Tiene la extraña capacidad de crear iconos con relativa facilidad y de hacer que lo que aparece en pantalla se vea de forma masiva en las calles. El cine es mímesis, imitación de la realidad, pero resulta que al final somos nosotros los que, en muchos casos, imitamos lo que vemos en el cine.

Uno de los terrenos en los que más ha influido el séptimo arte es en el mundo de la moda. Ciertas prendas, tendencias o nomenclaturas que ahora nos resultan familiares y que quizás usamos son lo que son gracias a una o varias películas, que los dieron a conocer al gran público.

La rebeca

Esta chaqueta de punto femenina, sencilla y recatada pero que pega con casi todo, debe su nombre, al menos en España, a la película Rebecca, de Alfred Hitchcock. Fue tal el impacto del filme en nuestro país que la gente empezó a pedir la prenda que llevaba en buena parte del metraje la heroína sin nombre, interpretada por la joven Joan Fontaine, por el nombre de la primera señora de Winter, culpable de la trama de la película.

El vestido a lo Marilyn

En este caso la nomenclatura no es “oficial”, pero si oficiosa y un icono lo suficientemente conocido. Si entramos en una boutique y pedimos el traje “a lo Marilyn” que hemos visto en uno de los maniquíes, la dependienta no dudará en mostrarnos ese vestido de color blanco, con cuello halter y falda evasé (y preferiblemente plisada) que deja ver las pantorrillas. Y es que la imagen de Marilyn Monroe viene fuertemente atada a esa instantanea de La tentación vive arriba, de Billy Wilder. No es, ni de largo, una de las mejores películas de Marylin o Wilder, pero esa imagen de “la chica” (otra que no tiene nombre) con la faldas levantadas a causa de los respiraderos del metro de Nueva York escandalizó, excitó o fue admirada por la mayoría de nosotros y ya forma parte de la Historia del Cine.

El corte “a lo garçon”

Aunque este peinado femenino, caracterizado por pelo muy corto “a lo chico”, se popularizó por primera vez en los años 20, con la primera revolución femenina (adiós a los corsés, a las faldas hasta los tobillos, a los grandes tocados…en fin, a todo lo que significase mujer decimonónica) vivió un gran revival en los 60, gracias al look de Jean Seberg en Al final de la escapada, de Jean-Luc Godard, con guión de él mismo y Truffaut. Eran nuevos tiempos para el cine y la moda, otras revoluciones estaban en camino (la nouvelle vague y el feminismo) y el personaje de Patricia supo combinar muy bien la feminidad (vestiditos y maquillaje ligero) con lo cómodo del look masculino (este pelo tan corto y sus combinaciones de camiseta y jeans). El resultado: en los 60 muchas chicas cortaron sus largas melenas, para desagrado de sus madres y sorpresa de sus novios.

El bikini

Ursula Andress en 007 contra el Dr. No no fue la primera que lo lució (este año se celebra el 60 aniversario de la revolucionaria prenda) pero sí que resultaría la primera visión de él para muchos (en las playas de España era impensable que una nativa lo luciera en el 62…y el mítico turismo de las suecas llegaría algo más tarde). Esa rubia espectacular saliendo cual diosa de la playa (con lo amenazante de llevar una navaja en la cadera, eso sí) se convirtió en el paradigma del lucir de esta prenda, y si pensamos en bikinis míticos, seguro que el de Andress aparece en el TOP 10 de la mayoría. Además, el modelo (sujetador balconnet y braga de cintura baja con cinturón, todo en blanco) es imitado en las tiendas incluso hoy en día, 45 años después. Otra imitación/homenaje mítico fue el de Hale Berry, en Muere otro día, película que cumplía 40 años de la saga Bond. No es lo mismo, pero el guiño era necesario.

El look disco

¡Tony Manero! Este nombre nos sugiere discotecas, luces de colores, pista reflectante y trajes de poliéster con camisas abiertas, mostrando pelo en pecho, ¿me equivoco? Cuando se estrenó Fiebre del sábado noche la música disco ya hacía furor en medio mundo, y esos looks que luce un jovencísimo y delgadísimo John Travolta se vislumbraban, pero el filme los extremó, cruzando la fina línea que separa la última moda de lo hortera. El imaginario de la farra nocturna ya no fue lo mismo desde entonces, y aún hoy se hacen homenajes a esta gloriosa época emulando el estilo y los bailes del personaje encarnado por Travolta…¡Stayin’ Alive!

Las trencitas “afro”

Bo Derek además de haber sido sexsymbol y esposa de John Derek, como la antes nombrada Ursula Andress, también tiene el mérito de haber popularizado una moda. Y es que nunca antes la mayoría de mortales habíamos visto ese exótico peinado que luce en 10, la mujer perfecta en una mujer blanca. Bo Derek demostró que este look no tenía porque ir ligado a lo afro y al pelo ébano, pues rubia como era lo lucía estupendamente. La película no es la mejor de Blake Edwards, y Bo Derek jamás salió de su encasillamiento de chica guapa y ligera de ropa (¡hasta coprotagonizó una (infumable) película con nuestra diva patria Ana Obregón!), pero hay que reconocer que gracias a 10, muchas blancas nos atrevimos a probar este peinado, antes reservado a una minoría.

Las Ray-Ban Aviator

Aunque la marca de gafas de sol Ray-Ban nació en 1937, no fue hasta el estreno de Top Gun que uno de sus modelos causó furor en el mundo. Los jóvenes querían lucir las gafas de Tom Cruise en la película, y aquel modelo que Ray-Ban diseñó en los años 30 por encargo de la Fuerza Aérea de Estados Unidos fue y es uno de los más vendidos de la historia (con pequeñas modificaciones, adaptándose a las tendencias y la aparición de nuevos materiales), temporada tras temporada (junto a las Wayfarer son el must del look de muchas celebrities).

Me dejo muchas cosas en el tintero, pero soy consciente de que ya me he extendido bastante (por no decir demasiado). Si queréis hacer más ejercicios de memoria cinéfilo-estética os recomiendo Moda y Cine, de Patricia Calefato, un estudio sobre la relación entre vestuario y dimensión social en el cine. También podéis leeros este artículo, donde se nombran otros muchos ejemplos, algunos más contemporáneos que los que he nombrado aquí, y clasificados por diferentes tipos.

Videoclips de autor: escuetas obras maestras

julio 21, 2007

Hace ya unos años The Buggles lo anunciaron: “Video killed the radio star”; y es que hoy en día la música sin un referente visual no es lo mismo. Todo artista que se precie, de Chayanne a Bjork, de Madonna a Franz Ferdinand, de Michael Bublé a Camela, de lo más comercial a lo más indie, tiene su videoclip, y si no lo tiene poco le falta.

Como en el mundo de la publicidad (un videoclip no deja de ser un video de promoción de un artista) hay de todo, y algunos de estos vídeos son pequeñas obras maestras. A esto colabora el hecho que muchos directores de cierto renombre han hecho sus pinitos en este formato, ya sea empezando en este mundillo o colaborando en él cuando ya eran artistas consagrados.

En el primer grupo encontramos a directores como Michel Gondry, al que thejosethree dedicó hace pocos días un artículo en nuestro blog. El realizador galo inició su andadura en el mundo de la imagen realizando spots publicitarios y vídeos. Esta etapa de su carrera se puede visionar (y escuchar, claro) en el DVD recopilatorio The Work of director Michel Gondry. Para muestra un botón.

Protection de Massive Attack

Un caso similar es el de los norteamericanos Spike Jonze y Charlie Kaufman (también colaborador de Gondry, en Eternal Sunshine of the Spotless Mind), conocidos por dirigir y guionizar largomentrajes de culto como Adaption o Como ser John Malkovich, pero que también experimentaron, y mucho, en los 90, con el arte del videoclip, creando obras de calidad para Beastie Boys, Bjork o The Chemical Brothers. Un ejemplo de este tándem es este video, considerado por muchos uno de los mejores de la historia del videoclip y protagonizado por un fantástico Christopher Walken, que se pega un baile que ya nos gustaría poder hacer a muchos.

Weapon of Choice de Fatboy Slim

A estos nombres se suele asociar también el de David Fincher, por considerarse que la forma de hacer videoclips de estos realizadores, influenció al cine postmoderno, y viceversa. El director de Seven, El club de la lucha o Zodiac dirigió varios videos para Madonna, para el rey del pop, Michael Jackson, Aerosmith o hasta para los Gipsy Kings. Como muestra, este estilizado videoclip para la reina de las divas del pop.

Express Yourself de Madonna

Otro tándem de lujo es el del matrimonio formado por Valerie Faris y Jonathan Dayton. Aunque se dieron a conocer por el gran público por la interesante tragicomedia Pequeña Miss Sunshine, esta pareja californiana se curtió en el arte del video musical. Han trabajado para R.E.M., Paula Abdul, Janet Jackson, Extreme, Smashing Pumpkins o Red Hot Chili Peppers. He aquí un clip para uno de los grupos con los que más colaboraron.

Perfect de Smashing Pumpkins

En el grupo de los directores ya consagrados que se lanzan a la aventura de dirigir videoclips encontramos al chino Wong Kar-wai (Happy Together, In the Mood for Love, My Blueberry Nights). Ya era conocido por el público más cinéfilo y admirado públicamente por compañeros de profesión como Quentin Tarantino cuando filmó multitud de anuncios para firmas como Motorola y un espléndido videoclip para DJ Shadow, en el que contó con uno de sus actores fetiche, Chang Chen, y, como no, con su director de fotografía favorito, el australiano Christopher Doyle y su habitual montador, William Chang.

Six Days de DJ Shadow

Otro ejemplo magistral es John Landis, ya conocido en ese época por The Blues Brothers y Un hombre lobo americano en Londres, quien dirigió el videoclip de uno de los mayores superventas de la historia del pop, y quizás uno de los clips más imitados, copiados y homenajeados.

Thriller de Michael Jackson

Este artículo sólo muestra unos pocos ejemplos de vídeos de calidad, pequeñas obras que no tienen nada que envidiarle a un largomentraje de 90 minutos. Invito a los lectores del blog a que dejen más propuestas de directores y videos que consideren magistrales.

Manhattan, de Woody Allen

julio 6, 2007

Empiezo mi colaboración en 13monos con una nueva sección, en la que, sin ánimo de ser dogmáticos, seleccionaremos algunas de las que a nuestro parecer son secuencias míticas de la Historia del Cine.

Cuando los que, como yo, no hemos tenido la experiencia de viajar a los Estados Unidos, cuando nos nombren el país hay muchas posibilidades que se nos venga en mente la Estatua de la Libertad, o una vista aérea del sky line, o quizás Broadway y sus carteles luminosos. Sí, señores, estamos en Nueva York.

Y es que, como dijo aquel, el cine es una gran ventana al mundo. A falta de experiencias vitales, el celuloide nos las suministra (hay quien dice que besamos como besamos porque así lo hemos visto hacer desde niños en las películas clásicas), y si pensamos en ciudades de cine, Nueva York estaría entre las más visitadas por nuestro alter ego cinéfago.

Y aunque han sido muchos los que han hecho verdaderas odas a la “ciudad que nunca duerme”, Woody Allen se puede considerar su amante número 1. Nueva York no sería lo mismo sin la visión de este hombrecito con atemporales gafas de pasta nacido en Brooklyn, ni viceversa.

De acuerdo, en los últimos tiempos, Allen le ha sido infiel y ha cruzado el charco, quizás para agradecer la buena acogida de su cine en Europa, y ha rodado tres películas, Match Point, Scoop, Cassandra’s Dream en Londres, y ya prepara la siguiente en Barcelona, pero no dudo que tarde o temprano volverá a su ciudad.

Quizás la mayor declaración de amor a Nueva York es una de sus obras cumbre, Manhattan. Entre los dilemas amorosos del personaje interpretado por Allen actor, Allen autor nos hace de cicerone de su ciudad, ya desde la primera secuencia del filme, que es la que he seleccionado. Estampas esenciales de la urbe y un monólogo magistral entre sarcástico y melancólico, todo envuelto con la música de George Gershwin; no se puede pedir más ( a falta de una versión original con subtítulos y dado el interés del monólogo de Allen, he creído conveniente insertar la versión doblada para que todos podamos disfrutar del lenguaje de este director).

¡Que la disfruten!