Archive for the ‘Críticas’ Category

Control, de Anton Corbijn

febrero 7, 2008

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Ya era hora. Por fin un biopic digno, dignísimo, rodado con sensibilidad y con buen gusto, y con un respeto total por la figura del personaje a tratar, en este caso Ian Curtis, el enigmático y fascinante líder de Joy Division, grupo CLAVE en la evolución del post-punk.

Anton Corbijn, al que todos conocemos por su soberbio trabajo fotografiando la carrera de U2 y Depeche Mode, decidió llevar a cabo este proyecto, financiándolo de su propio bolsillo. Basándose en el libro “Touching from a distance”, escrito por la viuda de Curtis, y en sus propios recuerdos como propio fan del grupo, Corbijn ha construido un apasionante y denso relato, con el que consigue transmitir la espiral de obsesión y depresión en la que se vio sumergido Curtis los últimos meses de su vida, y que le llevó a suicidarse con tan solo 23 años de edad, en la cúspide de su carrera.

Corbijn ya había demostrado un gran nivel visual con Devotional, ese pedazo de concierto que grabó para Depeche Mode, posiblemente el concierto mejor rodado de todos los tiempos. Y en esta película confirma que tiene una mano maestra también para el cine. El blanco y negro acrecienta la oscuridad interior del personaje, y además evita adornos post-modernos y el estilo videoclipero; se ciñe única y exclusivamente a una narración clásica, eso sí, con un gusto exquisito a la hora de escoger los planos. La experiencia fotográfica de Corbijn se nota en algunas escenas, que adquieren en ocasiones una dimensión poética.

Los actores cumplen todos con creces. Mención especial para Sam Riley, que consigue que nos creamos que estamos ante el mismísimo Curtis en persona. Nos mete de lleno en su personaje, y nos hace compartir su tremenda perturbación, y lo que es más importante, nos crea preguntas. ¿Qué demonios debía pasar por la cabeza de Curtis? ¿Tan culpable se sentía por amar a otra mujer?

A la espera de ver I’m not there, la esperada cinta sobre la vida de Bob Dylan, creo justo reconocer a Control como el mejor biopic musical de los últimos años.

Monstruoso

febrero 2, 2008

Monstruoso es una película que está logrando un enorme éxito de taquilla en Estados Unidos y medio mundo sobretodo gracias a la avanzada campaña de marketing viral que se ha vivido en los últimos meses en internet y por tener como mecenas al exitoso productor J.J. Abrams creador de algunos de los principales exitos televisivos de los últimos años como Perdidos, Felicity o Alias, y director de filmes como Mission: Imposible 3 y la proxima entrega de Star Trek.

Con la misma casualidad que viven los protagonistas del título su particular periplo, paralelamente tambien fuimos yo y un par de amigos a ver esta película en lo que en un principio iba a ser una noche solitaria y aburrida para mi y que durante unos 80 minutos vivimos una terrible odisea, tener que padecer está película.

Durante los primeros instantes del filme vemos como se nos informa que la película que vamos a visionar pertenece al archivo del gobierno de Estados Unidos y se trata de una cinta de video encontrada en Central Park tras los sucesos de Cloverfield. En la cinta se ve como un grupo de amigos decide preparar una fiesta de despedida sorpresa para el hermano de uno de ellos que viajará el día siguiente a Japón para ocupar un cargo de directivo en una importante empresa. Mientras el cámara graba fragmentos de todos los invitados de la fiesta deseandole un buen viaje y buen negocio en Japón a su amigo suceden una varias explosiones en Manhattan. Tras ver lo que ha pasado en gran parte de la isla desde el tejado de su apartamento, todos los invitados de la fiesta deciden salir del edificio para huir de la ciudad. Todo se complica cuando uno de ellos perece en un puente y otro de ellos decide regresar a Manhattan para ir en busca de su amada, mientras tanto uno de los amigos, él que se estaba encargando de grabar la fiesta decide grabar todo lo acontecido para que la gente sepa lo que esta pasando en la ciudad.

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Juno

febrero 1, 2008

Parece que la Academia de Hollywood le ha cogido el gustillo a esto de nominar cada año a una película indie o de bajo presupuesto, como queriendo decir: ¡ey, que nosotros también sabemos ser alternativos!

No le encuentro otra explicación posible al de querer promocionar ese otro cine que se hace en Estados Unidos, al hecho de haber nominado a una película como Juno a la categoría de mejor película.

La jovencisima Ellen Page interpreta a Juno, una joven de 16 años que se queda preñada de un compañero de clase. Pero en vez de abortar, como harían la mayoría de jovenes de su edad, decide tener al niño y darlo en adopción a una pareja que lo necesite. Toda la película gira en torno al personaje de Juno, y su extraña relación con Bleeker, el chico con el que se acostó, y la más extraña todavía relación que mantiene con Mark, el marido de Vanessa, la mujer que adoptará al niño que espera Juno.

La película parece hablarnos de un tema recurrente en el cine norteamericano indie: la pérdida de la inocencia y los problemas, inseguridades y miedos de los adolescentes. Lo hace sustentando el peso de la película en la actuación de Ellen Page, chica que se había dado a conocer por su inquietante interpretación en Hard Candy. La actuación de Page es realmente buena, pero… ¿De verdad merecía la nominación a mejor actriz?

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¿Qué problemas le veo a esta película? Principalmente que los secundarios no dan la talla, salvo quizás la guapisima Jennifer Garner. Es además una película muy lenta, y en la que el guión parece destinado a dejar en cada secuencia almenos una frase lapidaria o una conversación trascendental sobre la vida.

Tampoco es nada creíble la reacción de la muchacha al descubrir que se ha quedado embarazada, ni la reacción de sus padres al enterarse de la noticia, ni tampoco está bien explicada la relación que mantiene con su compañero Bleeker, aunque esto más bien parece un efecto buscado por la guionista de la película, la polifacética y extravagante Diablo Cody.

La película es bastante tostoncete, para qué engañarnos. Yo me sigo preguntando si no había películas mejores a las que nominar (Jesse James, por ejemplo), o si es que estos americanos se han vuelto definitivamente locos. No es una mala película, pero no es de lo mejor de este año. Vamos, ni por asomo.

Esperaba más de Jason Reitmann, aunque le daré una segunda oportunidad cuando pueda ver su anterior y opera prima, la aclamada Gracias por fumar.

Crítica de Sweeney Todd desde Dublín.

enero 31, 2008

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Una amiga mía viajo recientemente a Dublín y pudo ver la ultima película de Burton, así que le pedí que escribiera una critica para el blog, en nuestro querido país tendremos que esperar ta el 15 de febrero, y sin liarme más aquí tenéis la critica, gracias Rocío.

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El hombre que mató a Liberty Valance

enero 8, 2008

El Western es el género en el que John Ford desarrolló la mayor parte de su carrera, y es el género que más ha contribuido a la expansión y a la evolución del cine americano, y es junto al cine “noir”, el cine negro, el género que más imágenes para el recuerdo y para la historia ha dejado. No es extraño pues, que para el cinéfilo medio, “el mayor hacedor de westerns”, John Ford, esté considerado como el mejor director de todos los tiempos.

Y es que hay algo en el cine de John Ford, algo unico y mágico, que no se encuentra en ningún otro director del mundo. Es esa sensación que te acompaña durante todo el visionado de sus películas, una sensación inexplicable, una fluidez en la historia, una capacidad para describir a los personajes, dotarles de alma y personalidad, y una profundidad dramática verdaderamente ejemplar. Es tener la sensación de que detrás de la cámara hay un verdadero narrador, que busca siempre el plano ideal para escenificar las emociones que subyacen bajo los personajes. Es la sensación constante de que cada plano tiene su importancia, de que todas las escenas tienen algo importante que contarte, de que más que ver una película, te están recitando una obra de Dostoievski con sonidos e imágenes.  

“El hombre que mató a Liberty Valance”, estrenada en 1962, es su gran obra maestra. No obstante se le ha llegado a nombrar como “la Casablanca del Western”. En una época en la que el color había quedado totalmente instaurado, Ford decide rodar esta película en blanco y negro. Se trata de una película modesta y de bajo presupuesto, pero es esa humildad y ese aire intimo y cálido de los personajes lo que la hace tan emotiva y especial.

 La historia comienza cuando el senador Ranse Stoddard explica a un periodista su llegada al pueblo de Shinbone para ejercer la abogacía, y como antes de llegar fue atracado y golpeado por el temido pistolero Liberty Valance. A raíz de este hecho, Ranse se empeña en cambiar las leyes que rigen en el desierto y llevar ante la justicia a Liberty Valance. Por esto, sufrirá las burlas de Tom Doniphon, el gran rival de Liberty, un bondadoso pistolero pero anclado en el pasado. Tom está enamorado de Hallie, la camarera del Saloon, pero con la llegada al pueblo de Ranse, ya nada volverá a ser lo mismo.

Aparte de las cualidades de Ford a la hora de presentar a los personajes, y de su talento a la hora de narrar historias, hay que destacar el impresionante plantel de actores. Tenemos a John Wayne (Tom Doniphon), un actor imponente, el tipo más duro de la historia de Hollywood, que sin embargo, ejerce en esta película de héroe romántico. Tenemos también a James Stewart (Ranse Stoddard), que nos regala otra actuación desencantada y amarga, pero maravillosa. Y por otra parte la enamoradiza belleza de Vera Miles (Hallie), y la maldad absoluta, encarnada en un Lee Marvin (Liberty Valance) sencillamente espectacular, uno de los villanos más terribles que se han visto nunca en una película. Los actores secundarios dan el contrapunto y son los que ofrecen esos momentos humorísticos tan entrañables y característicos de las películas de John Ford. Todos los actores, principales y secundarios, dan un auténtico recital de expresión dramática, de poder y de sensibilidad. Unas actuaciones todas bordeando la perfección, absolutamente impresionantes.

“El hombré que mató a Liberty Valance” es una película de desatado romanticismo. No solo por las miradas perdidas, por esa preciosa historia de amor a tres bandas, sino por el propio carácter de sus protagonistas, complejos, atormentados y ambiguos. Supone una mirada, nostálgica y melancólica, hacia un mundo, regido por pistoleros y por la ley del más fuerte, que va desapareciendo progresivamente para dar paso a la democracia y al progreso, a la ley y al orden. Es en este sentido, una película muy parecida a otro gran clásico del cine, “Los siete Samurais”, de un discipulo aventajado de Ford, el japonés Akira Kurosawa, sobretodo en lo que se refiere a esa revisión del mito y la leyenda, en aquel caso el mundo de los samurais, y en este el mundo de los pistoleros. Es también una reflexión sobre las consecuencias del progreso, sobre el paso del tiempo, y también por que no, sobre el nacimiento de la democracia en Estados Unidos.

Es en definitiva, una película de obligado visionado. Una película que inaugura una nueva etapa para los Westerns, y lo hace mediante la propia trangresión de los códigos que hicieron grande a este género. Reflexiva, lírica, humana, terriblemente bella y crepuscular. Una película de las que remueven conciencias y sentimientos, una más, de John Ford, con la que enamorarnos del cine, y de la vida.

La pelota vasca. La piel contra la piedra.

diciembre 8, 2007

La pelota vasca, la piel contra la piedra es un documenta del 2003, dirigido por el español Julio Medem, director de películas como Lucía y el sexo o la reciente Caótica Ana. El documental se centra en contarnos un poco sobre la ya difícil de entender política vasca, sus origines, el presente del 2003, y el futuro que cree que le espera. Para realizar este documental hizo una labor de investigación increíble, consiguiendo entrevistas con los mas representantes del panorama político vasco. Un documental muy difícil de realizar, que se puede caer en el morbo muy fácilmente pero que Medem realiza con éxito.

Todo aquel que tenga algo de interés en la situación del país vasco tendría que visionar este documental, y a quien no le interese mucho tendría que hacer un esfuerzo, que saber lo que pasa en tu país nunca esta de mas, aprovecha que te lo cuenta alguien que sabe contar las cosas y hace que sus 115 min de duración no se hagan pesados.

Ya podrían realizar mas documentales de este tipo en España, aunque tampoco me gustaría encontrarme un panorama como el que existe Estados Unidos, la mayoría exagerados, acaban confundiendo al espectador sobre el tema y solo se busca provocar para llenar la Salas de cine.

Arriba tenéis el documental de forma integra, espero que lo disfrutéis.

Once

diciembre 3, 2007


Escena de la película no reveladora, es una de las canciones.

Once de John Carney se ha convertido en el estreno que mas me ha gustado de estos últimos meses ( La considero estreno aunque es del 2006). Que un musical me llegue a gustar ya dice mucho de la película, suelo detestarlos bastante, pero esta historia sencilla sobre un cantante callejero y una vendedora de flores ha conseguido que me guste un musical. Podría intentar extenderme más, pero lo mejor que podéis hacer es ver el video de arriba, es una de las canciones que salen durante la película, si no te convence no vayas al cine y si te gusta el video ves de cabeza, la película es eso y mucho mas.

Una de las pegas que tiene es su mala distribución en los cines, aquí en Barcelona se puede ver en el Verdi en versión original (Bastante recomendado verla en versión original) en otras ciudades no se como estará el tema, pero no creo que mucho mejor. Que podamos ver Hitman sin problemas y no podamos ver películas como esta hace que no entienda absolutamente nada.

El día de los muertos.

noviembre 2, 2007

Hoy se celebra en México el Día de Muertos, su particular visión de la celebración del Día de todos los Santos en la que el rito católico se mezcla con las rituales propios de culturas como los mayas, purépechas, nahuas y totonacas. A diferencia de la celebración católica en España, en México el luto y el duelo son sustituidos por diversas celebraciones en las que se celebra que el alma de los muertos (en especial la de los niños) regresan con los vivos durante todo el día por lo que el color toma fuerza en sus celebraciones y el recuerdo de los fallecidos se celebra con alegría.

Aunque no tenga nada que ver y el tono no sea similar, el nombre de la celebración no me deja más que realizar un pequeño homenaje a el filme El día de los muertos, que casualmente vi por primera vez un 1 de noviembre de hace varios años mientras la emitían en TV3 y que fue un filme que me sorprendió gratamente. El filme no es más que la tercera incursión de George A. Romero al genero zombie, el cual el rescribió y conocía tan bien, aunque el filme poco tiene que ver con los dos títulos previos.

El día de los muertos fue rodada en 1985 por George A. Romero bajo grandes dificultades y tras varios varapalos. En principio el título iba a contar con el apoyo económico de Universal e iba a ser el proyecto más ambicioso de Romero hasta la fecha. Pero la productora tras descubrir la intención de Romero de no rebajar los niveles de violencia vista en sus títulos previos retiro la financiación con temor a que una calificación R pudiera dañar la taquilla del filme abonó a Romero la mitad de lo prometido. Romero vio frustrado su objetivo y se vio obligado a rescribir su guión ya que con el presupuesto tan limitado como él que tenía era imposible realizar. El filme resultante fue un título de bajo presupuesto pero que Romero supo resolver con bastante ingenio y buenas ideas, como tirar de viejas amistades para obtener las localizaciones que se ven en la película (La mina donde se rodó parte del filme pertenece a un amigo del director).

El título en un tono más apocalíptico y oscuro que los anteriores filmes nos muestra un desolador panorama mundial donde existen 400.000 muertos vivientes por cada ser humano vivo. En una base militar de Florida convive un pequeño reten de supervivientes formado por unos pocos científicos, militares y personal civil. En ella la doctora Sarah (Lori Cardille) intenta investigar el origen del mal para poder encontrar una posible solución sin demasiado éxito. Tras una rutinaria expedición en helicóptero en búsqueda de supervivientes junto a varios compañeros descubre que el oficial de mayor rango el mando ha pasado a manos del Capitán Rodhes (Joseph Pilato) quien no esta dispuesto a esperar una nueva orden de un gobierno que ya no debe ni existir. Es entonces que empieza una brutal división entre científicos y militares sobre sí huir o buscar el fin del mal hasta las últimas consecuencias y en la que único personal civil, el piloto John (Terry Alexander) y el técnico en comunicaciones McDermott (Jarlath Conroy) parece querer mantenerse al margen.

La película tiene un tono mucho más claustrofóbico y deprimente que los anteriores filmes de zombies de Romero y en los que influye mucho que únicamente suceda en una mina, un entorno cerrado y opresivo. También es destacable que dado a suponer que han pasado varios meses que el grupo de supervivientes vive aislado sin noticias del exterior mostrándonos a algunos personajes muy mermados psicológicamente desde el Capitán Rodhes y sus secuaces Steel (Gary Howard Klar) y Rickles (Ralph Marrero) con una actitud demente que a medida que avanza al filme llega a la psicopatía, la menos inquietante actitud del profesor Logan (Richard Liberty) que esta intentando amaestrar a un zombie (el mimo Sherman Howard) y al que no le importa experimentar con los cadáveres de sus antiguos compañeros, la profunda depresión que sufre el soldado Miguel (Anthony Dileo Jr.) y la déspota actitud del resto de soldados cuya máxima aspiración es fumar marihuana y pelearse entre ellos. Obviamente ha medida que el filme avanza el conflicto entre ambos frentes aumenta y los militares se vuelven cada vez más hostiles y violentos imponiendo su fuerza frente a unos científicos con una actitud más esperanzadora frente a la esperanza pero que parece ser que nunca llegará a ningun lado. Por otro lado la voz de la razón la ponen los personajes de John y McDermott cuya única aspiración es poder huir hasta alguna isla desierta para volver empezar una vida desde cero y que ponen siempre en duda tanto la actividad militar como la científica.

El filme, cómo no, nos muestra que los zombies no son una amenaza lo suficientemente fuerte como para acabar con el grupo de supervivientes, sino que son ellos mismos que de forma egoísta y estúpida son los que se llevan a su propia autodestrucción siguiendo la esquela de La noche de los muertos vivientes. Por otro lado a la ambientación colabora que las violencia en este filme sea más real y explicita que en los anteriores títulos y los muertos vivientes muestren un aspecto más demacrado y con mayores síntomas de descomposición. En el filme además se trata sobre la ligera evolución de los zombies que bajo sus primitivos instintos pueden aprender y recuperar algunas funciones cerebrales inactivas tras su rigor mortis.

La película fue bastante crítica tras su estreno y decepcionó a muchos de los fans de Romero al no ser tan envolvente como su anterior título Zombi al ser bastante más lenta y al tener preferencia los diálogos sobre la acción, pero con el tiempo la película ha ido ganando con el tiempo y se ha establecido como un filme de culto que no deja más que ser una nueva y pesimista visión de la sociedad por parte de Romero, en esta ocasión dándole un fuerte y certero mordisco al exceso de poder por parte del gobierno americano durante algunas de las crisis de mediados de los ochenta (véase Nicaragua u Oriente Medio). Por último solo he de decir que ya se ha anunciado un remake de este título dirigido por Steve Miner protagonizado por Mena Suvari y Ving Rhames.

Diary of the Dead

octubre 11, 2007

El pasado sábado 6 de octubre pudimos disfrutar en el Festival de Sitges de la última obra del director estadounidense George A. Romero, proyectada por primera vez en España, Diary of the Dead. Después de la proyección matutina Romero se quedó un rato con los asistentes para contestar las preguntas que los profesionales de la comunicación y los aficionados a su cine pudieron hacerle, entre ellas la que enlazó Dezz en un post reciente.

Pero de estas cuestiones hablaremos en un próximo post sobre curiosidades y demás anécdotas del festival, de momento os dejo con mis impresiones sobre Diary of the Dead.

Diary of the Dead es la quinta incursión de Romero en las películas sobre muertos vivientes. Unos estudiantes de cine están rodando la película de fin de carrera, acompañados por su profesor, en un bosque cercano a su Campus universitario. Todo va más o menos como en todos los rodajes, discusiones entre el equipo, negaciones a hacer ciertas cosas, ganas de tirar la toalla, etc, hasta que los jóvenes ven algo espeluznante en la televisión: parece que los muertos están empezando a revivir, convirtiéndose en seres irracionales que sólo piensan en matar a los que todavía no son muertos vivientes como ellos. Ante esta situación de caos el grupo decide suspender el rodaje y huir del lugar, en busca de un sitio más seguro y de reencontrarse con sus familias. Todos quieren dejar de rodar menos el director, que decide que la película de fin de curso (y quizás la película de su vida) será un documental que recoja las vivencias de todo su grupo y que lo llevará a la auténtica obsesión, pues hay momentos de la cinta en que parece que para el chico es más importante rodar que asegurarse estar sano y salvo (no podemos negar, pues, la gran vocación documentalista del muchacho).

El “rodaje” será una auténtica pesadilla, pues como suele ser habitual en este tipo de películas, el grupo protagonista irá menguando poco a poco, de las formas más crueles. Además, encontrarán más personajes “vivos”, algunos aliados, otros no tanto, pues aún entorpecerán más su viaje hacia ninguna parte. Todo este conjunto de situaciones salpicadas de e gore y el drama social se verán aliñadas con referencias al cine de género y al cine del propio Romero, algo que los más fans agradecen y aplauden (además de los cameos en forma de voces en off de figuras muy respetadas de la cultura norteamericana).

Otra de zombies, diréis. Pues sí, pero con muchos cambios respecto a las anteriores propuestas de Romero. Para empezar,
Diary of the Dead tiene la peculiaridad de que lo que se nos cuenta es siempre desde el punto de vista del director/personaje, cámara en mano (más adelante los miembros del equipo encuentran otra cámara, cosa que permite más variación de planos y, sobre todo, otro punto de vista a lo que está pasando). Esta es pues una película de cine dentro del cine, algo bastante habitual en el séptimo arte, que gusta mucho de hablar de sí mismo. La idea no es nueva (ya tiene algunos antecedentes en el cine de terror, como en la famosa, aunque algo fallida para mi gusto, The Blair Witch Project), pero sí el camino que recorre Romero. Nos encontramos ante una nueva era, donde el poder de Internet como medio de comunicación alternativo es un hecho, y en este filme el director de Pittsburg lo expresa con mucha claridad y contundencia.

Como hemos dicho, nuestros protagonistas se enteran de la catástrofe gracias a la televisión, pero no contentos con lo que ven en ella, pues la información que transmite se contradice constantemente, demostrando la manipulación y la censura del medio, deciden grabar la verdad (o por lo menos la realidad de los que viven la catástrofe en primera persona) y publicarla posteriormente por Internet. Al cabo de unas horas han recibido una enorme cantidad de visitas y feedback de más gente como ellos, ansiosos por saber qué está pasando realmente.

Así pues, además de ser una cinta muy entretenida, y muy en la línea de los demás filmes de zombies de Romero (en ese sentido los zombies siguen siendo como nos tiene acostumbrados, nada que ver con los rabiosos corredores de sprint de la saga 28 días después/28 semanas después), Diary of the Dead es una película novedosa en cuanto a que nos ofrece una visión muy actualizada del panorama de los medios de comunicación de masas de hoy en día. El poder de Internet, la democratización de la información (cualquiera con una cámara y un ordenador con conexión a la Red puede ser escuchado en todo el mundo) y la búsqueda de la verdad son pues, parte del mensaje de Romero. Así pues me atrevería a decir que dentro de unos años esta película será considerada, además de una correcta cinta de terror una de las primeras que nos mostró el poder de la blogosfera.

En conclusión, Diary of the Dead es una película sin duda recomendable para los aficionados al género, pues tiene lo que se espera en este tipo de películas (zombies con muy mala leche, muertes con más mala leche aún, humor negro), y creo que no sólo estos deben darle una oportunidad, si no todos aquellos que crean que se puede hablar de cuestiones reales y hacer reflexionar a la gente desde el cine fantástico, género considerado muchas veces “menor” o “poco trascendente”, cuando en ocasiones no es así.

Sympathy for Lady Vengeance. Vengarse con estilo

agosto 18, 2007

Este pasado viernes se estrenó en nuestro país, como suele ser habitual con algo de retraso, Sympathy for Lady Vengeance, del archipremiado Park Chan-wook. Tuve la suerte de verla hace casi dos años en el Festival de Sitges de 2005, donde se llevó Lee Yeong-ae el premio a la mejor actriz y en el que acudió el director para presentar la película.

 

Lee Geum-ja ha pasado 13 años y medio en la cárcel, condenada por el secuestro y el asesinato de un niño de 5 años. A pesar de que en la cárcel se comporta como una chica muy formal, buena compañera y con un aire incluso divino, al cumplir su condena sólo persigue un objetivo en la vida: acabar friamente con la vida del hombre por el cual acabó acusada y encerrada por tan grave delito.

 

Las comparaciones son odiosas, y con Sympathy for Lady Vengeance se corre el peligro de caer en sus redes. Dado a que nos la han vendido mil veces como “la película que cierra la trilogía de la venganza de Park Chan-wook” es inevitable compararla con sus antecesoras: Sympathy for Mister Vengeance y, sobre todo, con la ya casi de culto Oldboy. Y a pesar de que en las tres la venganza sea el vehículo por el cual se mueven sus protagonistas poco más tienen en común.

Quien espere ver una especie de secuela o versión alternativa de Oldboy que se olvide de ello, es mejor que disfrute de la película por sí misma. Si en Oldboy o Sympathy for Mister Vengeance las pocas pero intensas escenas de violencia eran tirando a explícitas en Sympathy for Lady Vengeance encontramos una violencia mucho más sugerida, fuera de campo en la mayoría de casos. Eso hace que el espectador deba imaginarse ciertas cosas, sin duda nada agradables pero que despiertan nuestro morbo, a la vez que nos aterrorizan.

 

Este tratamiendo de la violencia concuerda mucho con el tono general de la película: elegante, llena de lirismo, con planos francamente bellos y una música que combina a la perfección con lo que se muestra (ya desde su inicio, con unos títulos de crédito magistrales).Si nos emocionó la banda sonora de Oldboy, con Sympathy for Lady Vengeance no quedaremos decepcionados.

Algo bastante destacable de la película, como suele ser habitual en las obras de Park, es cómo se narra la historia. A pesar de que la trama principal de la película es la de la venganza de la protagonista sus secuencias se verán a menudo interrumpidas por flashbacks de los años que pasó en la cárcel y pequeñas historias de las reclusas que allí conoció. Personalmente a mi me gustaron, creo que le dan riqueza a la película y ayudan a tomarse un respiro ante una historia muy intensa que de otra manera quizás se haría cargante.

 

Otro punto a favor es la capacidad de su director de crear situaciones hilarantes justo antes, después o incluso durante un momento de máxima tensión y dramatismo. Es algo que ya se sugería en sus dos anteriores filmes, pero que aquí llega a su máximo esplendor, lo que provoca momentos de gran surrealismo, tanto para los personajes como para el espectador, que puede llegar a pensar “¿es justo qué me ría con esto?¡soy cruel”.

A diferencia de las otros dos películas en las que había, por así decirlo, una doble venganza, aquí la venganza es algo a una sola dirección y compartido. Aunque la protagonista del filme es la joven Lee Geum-ja encuentra a un grupo de aliados que aunque son gente corriente e indefensa son capaces de ser crueles cuando la situación lo conviene. De ahí lo morboso de la situación del filme, al fin y al cabo podemos llegar a ser más crueles con nuestro verdugo que lo que él lo fue con nosotros.

 


Respecto a los puntos flacos del filme, resulta absurdo y bastante inocente el porqué la protagonista quiere hacer lo que quiere hacer y que le llevó a sufrir lo que sufrió, algo que ya me pasó hasta cierto punto con los personajes de Oldboy. Eso hace que simpatizemos (por algo ese título, supongo) al cien por cien con la protagonista y que no sintamos el más mínimo aprecio o compasión por la que en principio tiene que ser su víctima (
Choi Min-sik, el camaleón coreano por excelencia). Vamos, que el malo resulta muy malo, y no se nos da lugar a la duda, pues se trata de un personaje bastante plano y no tiene las motivaciones que podría tener el antagonista de Oldboy, sin duda un personaje más trabajo y atractivo para el espectador.

 

A pesar de eso puedo considerar Sympathy for Lady Vengeance una muy buena película, cuidada hasta el más mínimo detalle, y mejor que Oldboy en muchos aspectos, que siempre lo digo, creo que está algo sobrevalorada, quizás porque me sobra ese alto grado de inverosimiltud, buscado, ya lo sé, pero que mí no me atrapó. No quiero entrar en polémicas (soy consciente del cariño que despierta esa película), pero el famoso plano secuencia en el pasillo, con varios esbirros atacando al protagonista me resultó una de las secuencias más poco creíbles de la historia del cine, y tampoco excesivamente magistral en cuanto a técnica.

Además, se agradece una nueva heroïna de cine, a la altura de la Novia de Kill Bill, con la que podemos encontrar cierto paralelismo, pues en ambas hay una alma vengativa y deseosa de recuperar a la hija que les arrebataron por culpa de una traición. Todo y con eso no se justifica el cartel para España, mucho peor que los de otros paises y excesivamente poco inspirado, pero claro, hay que vender la película.

 

En definitiva, si queréis huir de surferos de plata, ciudadanos amarillos, pingüinos surferos y otras plagas veraniegas, el nuevo filme de Park Chan-wook puede ser una buena alterativa; acción y emoción a flor de piel con pinceladas sangrientas y un sofisticado toque de sombra roja en los párpados de su protagonista. Vengarse pero con estilo.