Archive for the ‘Críticas’ Category

Election II.

agosto 15, 2007

Tal como prometí aquí os dejo mi crítica de la película Election II de Johnny To, película que pude ver hace ya casi un año en la pasada edición del Festival de Cine de Cataluña de Sitges 2006. La película es secuela de Election la primera película de To que se estrenó en España y que logró una gran apertura a toda su filmografía anterior ya que sus mayores éxitos (PTU, Breaking News , Con los días contados y la secuela de esta última) han logrado editarse en DVD en nuestro país y en gran parte de Europa.

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La película se desarrolla dos años después de la primera entrega y narra como se acercan unas nuevas elecciones para elegir el jefe de la Wo Sing, la tríada más antigua de Hong Kong. Bajo el duro mando de Lok (Simon Yam) la Wo Sing se ha transformado en la tríada más peligrosa y respetada del país. Jimmy (Louis Koo) es un miembro de la tríada cuyo único interés es lograr protección y cuyo único deseo es poder montar un negocio de distribución de películas pirata en China para poder retirarse y forma una familia. Los sorprendentes beneficios de Jimmy hace que el Wo Sing lo vea como un candidato serio para las próximas elecciones e incluso el servicio secreto chino verá en él un candidato perfecto y al que obligarán a presentarse a las elecciones si quiere seguir manteniendo sus negocios en China. Para colmo de males Jimmy verá como su proveedor en China (Siu-Fai Cheng) es secuestrado por otros miembros del Wo Sing y deberá empezar una escalada de violencia en contra de su voluntad para poder hacerse con el poder y aprender los métodos más rudos y violentos para acabar con sus rivales.

La película tiene como máxima peculiaridad es que tratándose un filme sobre las tríadas, la mafia tradicional china, no hay ni un solo disparo en el filme aunque no por ello significa que estamos en un largometraje exento de violencia y muertes. La violencia hace gala durante todo el metraje: a veces de la manera más bien sutil (cuando eliminan a un chivato metiéndolo en un saco y arrojándolo en la bahía de Hong Kong) o de la manera más extrema (cierta escena donde uno de los guardaespaldas de Lok acaba siendo comida para perros). Sigue muy en la línea de la primera entrega aunque pierde bastante frescura y originalidad ya que sigue una línea argumental en la que se repiten la mayoría de elementos y en la que fundamental cambia el rol de Lok, que pasa de ser el ambicioso aspirante a transformarse en el consagrado y respetado jefe del Wo Sing, pasando de ser el protagonista a transformarse en el antagonista, aunque ello no significa que el primer Lok fuera un santo. También se prosigue en esta secuela la frustrante relación entre Lok y su hijo, paradoja en la que no por tener el poder en la ciudad significa que tengas el poder en casa. Como máxima novedad esta el personaje de Jimmy que gana mucho más protagonismo respecto a la primera entrega y en cuyo personaje se desarrolla el mayor cambio durante toda la saga, transformándose en un hombre violento y agresivo que debe utilizar las tretas más sucias y sanguinarias para lograr el poder cuando sus objetivos iniciales era desarrollar una vida placida y junto a su prometida, no de buena gana, sino porque las autoridades (tanto las tríadas como la propia policía) lo utilizan como cabeza de turco. Por lo que de forma paradoja Jimmy aspira también a transformarse en el líder de la Tríada pero a diferencia de Lok, no logrará el ansiado poder, sino ser subyugado de por vida tanto por la policía como por sus compañeros.

Con todo esto To compone un oscuro criptico sobre la deshumanización y de la ya mil veces narrada historia del hombre que cae ante el peso de su propio poder, añadiendo cierta crítica a la cada vez más individualista sociedad de Hong Kong y al uso de las autoridades chinas de sociedades ilegales para su propio beneficio. El desarrollo del filme es bastante irregular ofreciéndonos escenas bastantes dinámicas como puede ser toda la operación de rescate que monta Jimmy para la liberación de su proveedor y otras bastante más soporíferas como puede ser la persecución de Lok tras su hijo (diría que es un homenaje a Los 400 Golpes de Truffaut) o la huida de unos de los sicarios de uno de los rivales de Lok y Jimmy perseguido por sus propios compañeros, resultando un tanto absurda. El filme no esta a la altura argumentalmente de su primera entrega y a veces hará que pensemos que el único objetivo de To era repetir el éxito que logró en todo el mundo con la primera entrega pero en todo caso es un filme bastante digno y que mantiene algunas de las aspectos más impactantes de su predecesora como es la fotografía y su fantástica ambientación, por lo demás lo único que se puede reprochar es algún que otro momento que se alarga más de lo necesario y la falta de emoción que carecen algunas escenas, cosa que sí lograba la primera entrega.

Estreno de la semana, Planet Terror

agosto 4, 2007

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El viernes fui a ver Planet Terrror y lo hice preparado, no esperaba un guión bueno, solo uno que diera como excusa a matar zombies y desnudos, el enfadado que me lleve cuando me entere que Grindhouse se iba a dividir en dos películas ya se me había pasado, y lo mas importante fui acompañado de un grupo de amigos de risa fácil así que ya tenia las risas enlatadas incorporadas para hacerla mas llevadera. Resultado de todo esto? Risas, Asco, Diversión, Vergüenza ajena, Locura, directamente no busques significado a lo que estas viendo y déjate llevar.

Ahora debería contar un poco el argumente de la película, pero tiene tan poca importancia que me voy a saltar esta parte, solo diré que el argumento esta consonancia con el guión y los personajes, cada situación es mas extraña que la anterior, cada personaje esta mas zumbao que el anterior.

Quizás en todo esto radica la magia que tiene esta película, a los cinco minutos de película nos damos cuenta de la gran libertad que tubo el director, cualquier cosa que se le hubiera ocurrido no habría tenido problemas de incluirlo, nadie se va a ver quejar de nada en esta película, no habrá conversaciones profundas cinéfilas, todo esto en mi opinión le ha dado una comodidad y una libertada creativa que se nota durante toda la proyección.

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Toda esta libertad también se nota en los actores también, sobreactúan a mas no poder, pero esto no es una critica, actuar como lo haría un actor de serie b no puede hacerlo cualquiera, entre todos destaca Rose McGowan y Bruce Willis aunque este ultimo sale mucho menos tiene un dialogo que no tiene precio. Como siempre también se agradece la aparición de actores conocidos como Tarantino o Naveen Andrews ( Sayid de Perdidos)

En definitiva, una película entretenida, muy fresca para estos días de verano aburridos, Robert Rodríguez ha logrado lo que buscaba, ahora le toca a Tarantino.

Pasaje al infierno.

agosto 3, 2007

Acabo de ver una película la cual comparte nombre con el post, y la verdad es que no he podido contenerme y escribir un post sobre ella, probablemente en otro momento hubiese pasado olímpicamente de la película pero parece ser que hoy los astros me han jugado a favor de ella y tras llegar a casa y ponerme a cenar la verdad es que me he quedado embobado viendo la película y he pasado olímpicamente del resto de programación (la verdad, creo que no me he perdido nada). La película en sí es muy cutre, es penosa, es patética y es genuinamente mala. No sé sí la intención del director del filme era que la película fuese realmente cutre, como intentan hacer Robert Rodríguez y Quentin Tarantino en Grindhouse, pero sin dinero, pero la verdad es que el tipo puede quedarse satisfecha porque es tan jodidamente mala la película que ha merecido ser visionada por mi, mis padres y todos los pobres incautos que la estaban viendo en Veo TV.

Pasaje al infierno fue rodada en el año 2000 por el veterano Michael B. Druxman, director que debutó en el año 1964 con el filme Genesis (Ojo, 10/1o en el Imdb), una alegoría de Adan y Eva trasladada a los años 60. El caso es que este director según la ficha de Imdb no volvió a realizar ninguna película más hasta la aquí citada, realizando en cambio diversidad de guiones para películas de serie Z, aunque es posible que haya realizado más filmes quizás de tan poca distribución que ni tan siquiera consten en la base de datos.

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La película narra la historia de cuatro alumnos de una universidad yanqui buscan una casa en la cual residir mientras cursan sus estudios y encuentran una vieja mansión destartalada que logran alquilar a muy bajo precio. Mientras andan en la labor se les aparece un espectro en forma de damisela de cabellos rojizos, un corte de uñas a la moda de los velocirraptores de Jurassic Park, con muy mala follada y que encima levita. El caso es que estos mozos hacen lo obvio, huyen. En la Universidad se encuentre con un profesor friqui que probablemente colaboraría en una versión yanqui de los programas de Iker Jiménez, el profesor Lamont (Interpretado por el grandísimo Roy Scheider, que andaba más perdido que nunca) y él les presenta a una tipa la cual confunden con el espectro, y resulta que la moza, una tal Lydia (Teresa DePriest) es descendiente de la espectro y les cuenta que su ancestro era una noble que se dedicaba a realizar orgías y a fornicar con demonios que invocaban, pero como eso era muy mal visto por la sociedad de la época la emparedaron y la ahorcaron (por sí acaso).

El caso es regresan allí para que Lamont estudie los espectros y así acabar con los fenómenos para que los chavales puedan seguir allí, al llegar Lidia ve a su ancestro fornicándose (con destete gratuito) a un lord inglés con mezcla de cachondez y repulsión, tras aparecer el espectro y atacar los jóvenes Lamont descubre el cadáver de la joven tras acabar con un muro de corcho en el cual estaba emparedada y cree que la maldición a finalizado. Pero para poder rellenar los siguientes 45 minutos de metraje, resulta que de eso nada, y aparece el espectro reventándole la cabeza a Lamont. Posteriormente queman el cadáver creyendo que todo a acabo, pero quedan aun 40 minutos. Y todos vuelven para su casa mientras descubrimos que una vez abierto se abre un pasadizo entre el infierno y la tierra.

Luego los jóvenes denuncian el asesinato de Lamont y el ayudante del Sheriff les acompaña mientras dicen todo tipo de estupideces. De nuevo en la mansión descubren que por allí anda el casero, que tiene muy malas pulgas, pero el pobre se cae por el muro. Y el policía que baja al sótano para ver que leches pasa, lo mismo, los jóvenes sin saber nada de esto en vez de huir, que sería lo lógico, van a sus cuartos a recuperar sus enseres. Descubriendo que han sido destrozados, supuestamente por el casero, y tras una serie de estúpidas decisiones uno de los chicos queda poseído por un demonio y se lía la de San Quintín.

La película tiene de todo. Empezando por sus cutreefectos especiales y añadidos digitales. Su guión lleno de estupideces y gracias que no vienen a cuento, una ambientación tosca y apenas un par de decorados, y con unos monstruitos recien salidos de los deshechos de Hellraiser. Luego los personajes son todos totalmente planos y exagerados, una rubia gafotas interpretada por Lauren Woodland, un friqui de toma y lona interpretado por Don Maloney, una empollona morena y tetona (que desgraciadamente no enseña sus berzas) interpretada por Suzanne Bridgham y un chaval con cara de imbecil interpretado por Christian Harmony. Pero a pesar de todo la película y el guión son conscientes de sus limitaciones y hay momentos en los que se nota que la propia película no se toma muy en serio a sí misma como los créditos finales en los que se explica en porvenir de los supervivientes y en algunos momentos donde algunos de los personajes comentan que su comportamiento y sus planes son bastante estúpidos. El caso es que es una película que se deja ver perfectamente (sobretodo gracias a lo cutre que es), aunque según en el momento que te pille (como me paso a mi hace unos años cuando la dieron en TVE) la obviaras y miradas si echan otra cosa mejor en la tele.

Michel Gondry

julio 17, 2007

Michel Gondry es un realizador francés que empezó haciendo videos musicales para artistas de la talla de Bjork, Foo Fighters, Rolling Stones o Kylie Minogue. Fue pionero en la utilización del bullet time, esto es el efecto a lo ralentí que más tarde explotarían los Wachowsky en Matrix, y que ahora utiliza todo cristo. También destaca por un estilo visual muy onírico y en ocasiones poético. Está considerado como uno de los “padres” del videoclip musical moderno.

Su debut en un cortometraje fue con Human Nature, una obra bastante irregular y que cosechó muy malas críticas.

La consagración vino con Eternal sunshine of the spotless mind (2004), una de las películas más originales que se han hecho nunca, en la que Jim Carrey  decide borrar de la mente los recuerdos que tiene de su ex, Kate Winslet. Durante el “formateo” Carrey se da cuenta de que hay muy buenos recuerdos de esa relación y decide, dentro de su propia mente ir hacía atrás y conservar esos recuerdos. El oscarizado guión es asombroso, plagado de giros inesperados e historias entrelazadas, y es obra de Charlie Kaufman, uno de los guionistas de más reputación y prestigio de todo Hollywood. La película es maravillosa, un auténtico prodigio, mezcla de drama romántico, ciencia ficción y comedia.

 

Su siguiente obra fue La ciencia del sueño (2006). En ella, Gondry consigue superarse, y se saca de la manga una bellísima historia de amor, entre el soñador y tímido Stephane (interpretado de manera brillante por Gael García Bernal) y su vecina Stephanie (Charlotte Gainsbourg). La ciencia del sueño es otra muestra del particular modo que tiene Gondry de ver las cosas y de sentirlas. Una mirada nostálgica, poética y extremadamente romántica, una oda a la imaginación y al amor más puro. Cualquier persona medianamente tímida, sensible y soñadora se sentirá identificada con el personaje de Stephane, uno de los personajes más entrañables y cautivadores que he visto nunca en una película. La ciencia del sueño no es una película, es una experiencia que hay que sentirla muy dentro, una obra para volver a creer en el amor, una de las películas más bellas y divertidas que he visto en toda mi vida. El final es indescriptible, muy profundo, artístico y emocionante. Simplemente genial.

Muy de cerca habrá que seguir a este Gondry en el futuro. De momento está rodando su nueva película. Lo unico que se sabe de ella es que estará interpretada por Jack Black, y va sobre un dependiente de un videoclub que accidentalmente borra algunas escenas de las cintas que tiene, y lo unico que se le ocurre es ponerse a grabar él mismo esas escenas borradas. La cosa promete. 

Os dejo con uno de sus mejores videos musicales, el que hizo para la canción de Bjork “Human Behaviour”, y donde Gondry da rienda suelta a su imaginación y poesía visual.

“El Buen Pastor”, desalentador y angustioso retrato de la CIA

julio 7, 2007

Tras su debut como director, con la correcta y autobiográfica, “Una história del Bronx”, ya se echaba en falta su regreso tras las cámaras, para confirmar las dotes del De Niro director. 14 años han pasado desde entonces. Parece que el proyecto de filmar la história de la fundación de la CIA, era un empeño del mismo de Niro, atraído profundamente por la história de esta organización. Tanto lapso de tiempo es comprensible, pues cuando uno ve “El Buen Pastor”, se da cuenta del tremendo trabajo de investigación, recaptación de datos y fechas, y testimonios de primera mano que fueron necesarios para elaborar el guión.

La história gira en torno a Edward Wilson, un joven estudiante de Yale, que tras pasar por una importante sociedad secreta, se convierte casi sin darse cuenta, en uno de los miebros de la OSS, orígen de la CIA. En la película se retrata todo el proceso de formación y estructuración progresiva de la organización, así como el proceso de deshumanización del personaje central, interpretado con solvencia por Matt Damon.

Así pues vemos la evolución de Edward Wilson, desde que es un joven estudiante, hasta su conversión definitiva en un espía. En el proceso, Wilson tiene que compatibilizar su trabajo con su familia, sobretodo con su mujer, interpretada por “Angelina Jolie“, hasta verse en la encrucijada de sacrificar a su familia por la seguridad del país y de la propia CIA.

No son las actuaciones lo más destacable de la cinta, sino el poderoso guión, repleto de giros constantes, y una exquisitez por los detalles, que dota a la história de mucha riqueza y profundidad, escrito por Eric Roth, guionista también en otros dos impresionantes thrillers políticos, “Munich” y “El Dilema“. Es logro suyo que las casi tres horas que dura el filme no se hagan pesadas, aún con la densidad y la tensión propias de la história. “El buen pastor” no es una película difícil de seguir, pero sí hay que estar muy atento para no perder el hilo.

Precisamente, “El Buen pastor” tiene muchos puntos en común con las películas mencionadas. El retrato que hacen de ese hombre totalmente perdido ante algo mucho más grande de lo que él puede manejar, y ese distanciamiento que sufre de su familia por no poder manejar esa situación, esa tensión irrespirable que acompaña a la película constantemente, y esos contínuos giros argumentales que hacen que no puedas apartar la mirada de la pantalla.

El resto de elementos acompañan a la perfección. Rodada con un clasicismo sublime, tanto que en algunas escenas parece que estamos viendo “El Padrino de los espías”, y acompañada musicalmente de manera brillante, “El buen pastor” se erige en una impresionante película de espionaje y drama personal, un thriller impecable, una de las mejores películas que han salido de Hollywood en los últimos años.

Pero por encima de todo lo dicho, “El buen pastor” es también una terrible reflexión acerca de los métodos empleados por la CIA y por el gobierno de Estados Unidos, para extender sus tentaculos y meter las narices en todos los gobiernos del mundo.

Uno se pregunta después de verla (si no lo ha hecho ya antes) en qué locura y salvajada de mundo vivimos, y si todas las salvajadas que vemos en la película, y que fueron reales, justifican en fin propio de los objetivos. Sorprende que sean los propios americanos los que hayan hecho un retrato tan desalentador de la CIA, y por eso precisamente es un film valiente. A De Niro le costó mucho encontrar financiación para realizar este proyecto, y viendo la película no cuesta entender por qué.
 

Estreno de la semana, con crítica de regalo.

julio 6, 2007

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Pocos estrenos esta semana, Transformers era un éxito de taquilla antes de su estreno y una cosa así da mucho miedo a estrenar películas la misma semana. Estas películas tiene como un imán para ir a verlas, yo no tenia muchas ganas de ver la película, me quedaba por ver 28 semanas después, pero aun así el jueves ya estaba comprando mi entrada convencido por mis amigos, Transformers se ha convertido en el acto social que hacer en caso de aburrimiento, da igual si ha visto la serie de pequeño o eres un amante del cine clásico, nos movemos por las masas y yo fui otros mas.

No soy un entendido en la serie de dibujos que se hizo así que no comparare la película con la serie de dibujos ya que no pararía de meter la pata, aunque por amigos un poco entendidos aunque se han tomado algunas libertades el acabado final no es malo del todo.

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Esperaba encontrarme una de esas pelis que aunque vacías la cantidad de efectos especiales hace que pase el tiempo rápido, pero la mejor manera de definir la película es como “La comedia del verano”, hay mas chistes o intentos de chistes que efectos especiales, todos parecen ser cómicos y los robots no se quedan fuera, tienen algunas escenas como la del jardín que solo sirven para comprobar los divertidos que pueden llegar a ser unos robots gigantes que lanzan misiles, yo solo me pregunto si todo esto se hizo pensando que así caerían mejor a los niños y ellos a su vez comprarían mas juguetes.

Los actores sin estar brillantes llegan a estar correctos, tenia ganas de ver al que llaman ya nueva estrella, Shia LaBeouf pero me dejo indiferente, la protagonista Megan Fox al ver que actuando no llegaría muy lejos ya se preocupo o se preocuparon de buscar escenas para que luzca cuerpo. En mi opinión el mejor de la película es John Turturro, decir que este actor es un autentico profesional no pilla a nadie por sorpresa, pero es en películas así cuando lo tienen que demostrar, si no llega a ser por su actuación el personaje al que interpreta habría sido de lo mas vergonzoso de la cinta.

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Todo lo anterior esta bien, pero el verdadero protagonista eran los efectos especiales, los cuales están aprobados con nota, las transformaciones aunque a veces demasiado complejas están muy bien conseguidas, y las peleas que tienen entre ellos son muy espectaculares, si eres un amante de los efectos especiales no puedes perderte esta película, supongo que por los efectos especiales le siguen dando tanto dinero a Michael Bay para hacer mas películas y mientras recaude dinero da igual las criticas que reciba.

En definitiva, estamos ante la comedia de verano, tonta, fresca, visual, hostias y seguro que todos tus amigos quieren acompañarte a verla.

28 semanas después

julio 2, 2007

Hoy en día el cine esta bastante falto de originalidad ya son muchas las secuelas y remakes que se han estrenado este año, incluso ya hemos hablado en este humilde blog de varias terceras entregas que se han estrenado durante los últimos meses (“Piratas del Caribe: En el fin del mundo”, “Spider-man 3”, “Ocean´s 13” y “Shrek 3”) y en la mayoría de casos únicamente logran satisfacer a un público cómodo o a los fans más acérrimos de cada saga y parece que esta situación va para largo. Es difícil que uno de estos filmes o bien supere el original o supere a su predecesor, este no es el caso de “28 semanas después”, pero siempre es de agradecer que una película de estas características aporte cosas nuevas y se mantenga fresca.

La película tiene como principal handicap que no sorprende tanto como la primera entrega, todo un golpe de aire fresco al maltratado género de cine de terror. Y esta a pesar de no sorprender como su predecesora logra al menos ser un filme muy respetable e interesante y que más que intentar copiarla toma su propio estilo. A eso quizás ayude que la historia sea totalmente independiente a la primera entrega (filme que no es necesario ver para visionar su segunda entrega, pero sin la cual no entenderíamos algunos aspectos como el hecho de saber los medios de transmisión del virus o los orígenes del propio) contando con un reparto totalmente nuevo y con una trama totalmente diferente, únicamente sosteniendo las bases y la situación. También al contar de cero su propio historia se cuentan aspectos que se obviaron en el primer filme, quizás por falta de presupuesto o bien porque Danny Boyle optó que no sería necesario.

La historia nos narra como en la campiña inglesa un grupo de supervivientes lleva varios días ocultándose de los infectados hasta que un día son atacados por un numerosa horda de iracundos. Don (Robert Carlyle), uno de los supervivientes, logra salvar el pellejo tras lograr huir de la casa donde se escondían tras dejar atrás a su esposa Alice (Catherine McCormack) siendo rodeada por varios de los infectados.

“28 semanas después” el brote ha desaparecido y la OTAN bajo la dirección de Estados Unidos ha entrado en Londres y ha iniciado las tareas de desinfección y reconstrucción de todo el país bajo la férrea dirección del general Stone (Idris Elba). Mientras tanto Don logra reunirse con sus hijos Andy (Mackintosh Muggleton) y Tammy (Imogen Poots) que estaban de vacaciones en España cuando se inició el brote, en una de las continuas oleadas de británicos que deciden volver a repoblar su país en la Isla de Dogs la única zona considerada absolutamente libre de infección. Andy y Tammy saltándose las normas deciden regresar a lo que en antaño era su hogar para recuperar su enseres personales y encontrar fotos de su desafortunada madre, pero lo que se encuentran allí no es lo que en un principio esperaban.

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La película cuenta básicamente lo que no se ve en la primera, podemos contemplar como tras varias bienintencionadas decisiones familiares desafortunadas y la incompetencia de las autoridades militares un nuevo brote nace, y podemos observar cosas que solo se cuentan en la primera en las conversaciones del principio del filme. Contemplando lo rápido que se extiende la enfermedad y como ni tan siquiera un ejercito perfectamente equipado es capaz de frenar. Tal como he comentado el filme es claramente antimilitarista, al igual que la primera parte, donde los militares (esta vez norteamericanos) tras una serie de malas decisiones empeora considerablemente la situación y donde no tiene reparos en destruir la casa para matar la rata. Aunque también se nos muestra en varios de los militares como el caso del sargento Doyle (Jeremy Renner), la jefa medico Scarlet (Rose Byrne) o el piloto (Harold Perrineau) que cuestionan las ordenes y son capaces de contradecirlas por un bien mayor, como puede ser el posible principio de una cura para la enfermedad. Es en estos casos donde encontramos en el filme los personajes más interesantes, que se cuestionan entre las ordenes y su deber moral. La película también se centra en la unión familiar en el amor como fuerza superior a cualquier amenaza, sobretodo el fraternal, pero aquí es quizás donde el filme cojea más ya que con lo rápido que sucede todo a penas tenemos tiempo para encariñarnos con Don y su familia, y sobretodo para lograr sentir empata hacia ellos, quizás deseando que los dos hermanos salgan adelante más por el hecho de ser un crío y una adolescente, que no porque logren caernos bien.

La historia en sí es bastante más floja que la anterior y a pese que el contexto de la repoblación tal como esta presentado es bastante creíble hay algunos aspectos que se obvian y que parecen bastante increíbles como el hecho que meros civiles en determinado tramo de la película logran moverse como Pedro por su casa en una zona llena de militares y con cámaras hasta en la cisterna del vater. Tambien muchas actitudes y sitaciones resultan bastante forzosas y metidas con calzador, siendo bastante incomprensibles. E incluso se obvian algunos fragmentos que serían muy difíciles de explicar, así ahorrándose rodar escenas que supongo que resultarían muy inverosímiles y muy ridículas. Estos aspectos hacen que el argumento flojee bastante, añadiéndole además que Fresnadillo abusa en algún que otro momento del steady cam o de la vista subjetiva de los infectados con su correspondiente filtro rojo confundiendo (y agotándolo) más al espectador que no haciendo que se sumerja en el caos reinante en la Isla de Dogs.

Aun así considero que el guión aunque flojo logra ser sustentando por un buen ritmo narrativo y con una serie de secuencias que se quedarán clavada en la retina del espectador como son por ejemplo la espléndida secuencia inicial o otra escena que seguro que harán las delicias de todo fanático del cine gore donde las principales estrellas son un helicóptero y la mala follada de su piloto. También es mucho más dinámica que la primera entrega y tiene mucha más parte de aventura apoyándose en el contexto en el que esta situada, donde el grupo de personajes debe sobrevivir a lo más variadas situaciones y sin apenas momentos de descanso para sus protagonistas y sobretodo al espectador, pero sin intentar saturarlo en ningún momento. Otro aspecto que me ha gustado es que la película tiene una estructura narrativa bastante singular y se juega en muchos momentos a cambiar de protagonista, si bien no da tiempos a conocerlos bien como citaba antes, al menos permite observar el panorama bajo el punto de vista de varios personajes transformándose en una arma de doble filo.

En conclusión, Fresnadillo hace su debut internacional en un filme que no supera al de Boyle pero que es a su vez interesante, logrando diferenciarse lo suficiente de este y completándola con todo lo que le faltaba (aunque tampoco fuera necesarios) a la primera: mucha más acción y mucho más espectáculo a cambio de un guión más autocomplacible. Y sobretodo un soplo de aire fresco en el maltratado genero de terror, con una historia que a pesar de tomar prestados algunos referentes externos (“Amanecer de los muertos” de Zack Snyder o “La tierra de los muertos vivientes” de George A. Romero) lograr agradar por su firme ritmo narrativo y su afán de ser un filme de propia personalidad.

La guerra según Eastwood

junio 5, 2007

Se hace dificil escribir una crítica de una película que significa tanto para ti, de un director que tanto y tan bien te ha marcado. Suele cometerse en estos casos el error de caer en subjetividades y en exagerados halagos derivados del amor que uno profesa por una nueva obra de uno de sus directores preferidos. Sin embargo voy a intentarlo, porque creo que es mi deber como amante del cine rendir tributo al que para mi ya es uno de los más grandes directores de todos los tiempos.

Tras una larga e irregular carrera como director, parece que en los últimos años, Eastwood ha encontrado ese punto de madurez reflexiva y de dominio completo de la técnica, y ahora mismo parece empeñado en ridiculizar a sus múltiples detractores, cosechando una brutal colección de obras magistrales. Anteriormente nos había obsequiado con esas maravillas llamadas “Bird” y “Sin Perdón”. Años después volvió con fuerza, con la perturbadora “Mystic River”, y la durísima y magistral “Million Dollar Baby”. Tras el brutal éxito de esta última, Eastwood abordó un ambicioso proyecto, narrar la historia de una de las más sangrientas y memorables batallas de la segunda guerra mundial, la batalla de Iwo Jima.

A muchos se nos hizo la boca agua solo de pensar lo que Eastwood podía lograr con una cinta bélica, y las noticias y rumores inundaron desde entonces las webs, blogs y revistas de internet. Y más aún cuando nos enteramos que Spielberg sería el productor de la película. Las expectativas se dispararon cuando se confirmó uno de los rumores; Eastwood rodaría dos versiones de la contienda, una desde el punto de vista americano, otra desde el punto de vista japonés.

Las expectactivas se cumplieron con creces, no tanto entre el público, pero si entre la crítica, que no dudó en alabar el intento de Eastwood por narrar los hechos desde ambos bandos enfrentados, con un díptico cinematografico tan ambicioso como arriesgado.

El valor de este tremendo díptico de Eastwood sobre la guerra no es algo que pueda valorarse en términos de éxito de taquilla o crítica. Eastwood, en pleno dominio de su arte y técnica, se sintió libre para hacer el trabajo que más le apetecía hacer. Documentandose y empapandose de historia junto a su colaborador más fiel de los últimos tiempos, Paul Haggis, Eastwood llegó a una conclusión: en la guerra no hay heroes, tan solo personas como tú o como yo que ansían por encima de todo vivir y regresar sanas y salvas junto a sus familias. Ese mensaje flota constantemente en las dos películas que conforman el díptico de Eastwood sobre la batalla de Iwo Jima; “Banderas de nuestros padres” y “Cartas desde Iwo Jima”.

En la primera, vemos la batalla desde los ojos de los marines estadounidenses, y como estos son más tarde utilizados por su gobierno, llevando de gira por todo el país a tres de los soldados que aparecieron izando la bandera de Estados Unidos en la famosa foto de Joe Rosenthal, foto que sirvió para aumentar significativamente la moral del país y aleccionar a los ciudadanos para comprar bonos con los que el gobierno recaudaría fondos para la guerra. Aquí Eastwood nos cuenta una historia de anti-heroes en clave heroica, tres soldados a los que les adjudicaron el puesto de heroes sin merecerlo realmente, puesto que como ellos mismos dicen en la película, “no luchaban por su país y su patria, solo luchaban por sus familias y por sus compañeros”. Con constantes flashbacks y saltos temporales, Eastwood insiste y redunda en su mensaje, siendo esto posiblemente el mayor lastre de la película. Sin embargo, cuando la terrible violencia y realismo de la batalla da paso a la mirada compasiva de ese cine tan clásico y reflexivo al que nos tiene acostumbrados, la película se crece, dejandonos momentos de esos que justifican el pagar los 6 euros de la entrada del cine y los 20 que cuesta el DVD. “Banderas de nuestros padres” no es la mejor película de Eastwood, pero si es una gran película bélica, rodada con un estilo y elegancia absolutamente apabullantes.

Parece sin embargo que Eastwood concentró todas sus energías en la segunda parte de este gran díptico antibélico. “Cartas desde Iwo Jima” fue un proyecto humilde en su concepción, empujado principalmente por el propio Eastwood, que quedó maravillado al leer las cartas que el general Kuribayashi , el encargado de la última defensa de la isla, enviaba a su familia. Eastwood se empapó de Japón y sus tradiciones, para lograr captar luego con la cámara un espíritu tan peculiar como el nipón.

Moviendo la cámara entre luces y sombras (el trabajo de Tom Stern otra vez imprescindible), guiados por la sobria e implacable interpretación de Ken Watanabe, y acompañados por una maravillosa banda sonora, triste y bella a partes iguales, Eastwood nos somete a un impresionante torrente de emociones en estado puro, tan grandes y majestuosas que uno no puede más que sentirse tremendamente insignificante ante la grandeza de la épica y los sentimientos que subyacen bajo cada uno de los personajes de “Cartas desde Iwo Jima”, personajes todos muy bien definidos, que recogen todos los aspectos de la cultura japonesa, y que se debaten constantemente entre el “deber” de servir con honor y hasta la muerte a su patria, y el deseo de sobrevivir a toda costa y regresar con sus familias.

Eastwood construye una bella y dolorosa elegía del desastre, una increíble e inmensa radiografía de todos los códigos éticos y morales que mueven a las personas en una guerra, y constituye también un ejemplar estudio de nuestra propia condición humana, detestable y noble a la vez. Una apoteosis continua de sentimientos y emociones, de impresionante poderío y poder de conmoción. La experiencia cinematográfica más estimulante, sobrecogedora, humana y estremecedora de la última década, y coronada por un final esplendoroso, de embriagadora tristeza y desolación.

Creo que lo mejor que puede decirse de “Cartas desde Iwo Jima” es que es una película sumamente intensa y terrible, muy dura en ocasiones, pero también es bella y compasiva. Es ese contraste el que provoca esa especia de emoción contenida que nos acompaña durante el visionado de toda la película, dejandonos el estomago del tamaño de un chicle. Eastwood consigue dejarte sin aliento con brutales escenas como las de los hara-kiri explosivos o la matanza de rendidos, para luego insuflarte bocanadas de ese aire irrespirable del gran cine, con escenas de una belleza desbocada y una sensibilidad extrema. Rodada con tono poético (el de las cartas de los soldados acompañadas por la bella composición musical de Kyle Eastwood, el hijo del maestro), y con una veracidad y realismo que asusta (mención especial a la secuencia de los bombardeos), “Cartas desde Iwo Jima” se erige en una colosal obra maestra cuya relevancia y repercusión es desconocida hoy en día. Huele a clásico eterno.

“Cartas desde Iwo Jima” es, para el que aquí les escribe, la obra maestra definitiva de Clint Eastwood. Una obra tan ajustada a derecho y forma, tan grande, única e inolvidable que incluso mejora a su predecesora, coloca a Eastwood en el altar de los más grandes, y por si no fuera suficiente, sitúa a este tremendo díptico sobre la batalla de Iwo Jima en las cotas más altas de la cinematografía de todos los tiempos, y junto a “Senderos de gloria” de Kubrick, como el mayor y más bello alegato antibelicista de la historia del cine.

A pesar de que ambas son dos grandísimas películas, “Banderas de nuestros padres” ha quedado como la peor de las dos. Realmente es así, “Cartas desde Iwo Jima” es superior, quizás menos comercial y entretenida, pero mucho más artística y profunda. No obstante se complementan la una a la otra, llegando a tener escenas en común e historias paralelas que sirven como nexo de unión entre ambas, con pequeños detalles de esos que un cinéfilo mira con lupa para después saborear intensamente. En “Cartas desde Iwo Jima” sabremos por ejemplo qué le ocurre a un soldado americano que había desaparecido en “Banderas de nuestros padres”. También en “Cartas desde Iwo Jima” veremos a lo lejos y desde los ojos del general Kuribayashi como los soldados americanos colocan la bandera en el monte Suribachi. O en la escena final veremos un plano que enlaza magistralmente a las dos películas. Los detalles, otro de los elementos que hacen grande a una película, y a los que Eastwood les dio su debida importancia.

Resulta frustrante ver que películas como Spiderman o Piratas del Caribe, totalmente prescindibles y absurdas, arrasan en las taquillas de todo el mundo, mientras que películas profundamente artísticas y personales como “Cartas desde Iwo Jima” las ven cuatro gatos, los que se enteraron de su estreno y fueron a verla a los cuatro cines contados donde se estrenaba (en España solo se distribuyeron 68 copias). Por no hablar del injusto trato que recibió en la gala de los Oscar, donde se saldó una deuda histórica que se tenía con Scorsese. No me malinterpreten, “Infiltrados” es una gran película, pero “Cartas desde Iwo Jima” es infinitamente mejor. Supongo que es el precio que tendrá que pagar Eastwood por el capricho de rodar en japonés y dejarla así, sin doblajes y solo con subtitulos. Muchos le tienen miedo a leer más de dos frases seguidas en una película, por lo que constituye una seria candidata a entrar en la lista de película de culto. Casi como una joya oculta en la arena de azufre de la playa de Iwo Jima, solo visible para quien sepa apreciarla.

Supongo que mis palabras tan solo destilan rendida y sumisa admiración por Eastwood. En realidad no siento ni quiero decir nada más. Estas dos películas son un sueño hecho realidad, la culminación definitiva de todos los sueños, anhelos y aspiraciones que despierta en mi el cine. Forma ya parte del refugio al que acudo de vez en cuando en busca de un poco de humanidad y de esa pasión por la vida y la libertad que tantas fuerzas da para seguir adelante en este mundo cada vez más frío y deshumanizado.

Un duro y emotivo testimonio de la crueldad e inutilidad de todas las guerras. Jamás en la vida podremos los seguidores de Eastwood pagar la deuda que tenemos con él, y con las horas de inmenso cine que nos ha regalado. Tan solo, desde aquí, agradecerselo, una y otra vez, y aprender a “hacer siempre lo correcto, simplemente porque es lo correcto“.

El verano de Kikujiro

mayo 25, 2007

A Takeshi Kitano siempre le ha gustado ir en contracorriente y jamás le ha gustado estar encasillado. Cuando en 1983 tras participar en “Feliz Navidad, Mr. Lawrence” de Nagisha Oshima junto a David Bowie y Ryuichi Sakamoto su papel de carácter dramático fue tomado como una parodia por parte del público Beat Takeshi se lo tomó muy a mal, y decidió abandonar por un tiempo su faceta de cómico (la cual le había dado la fama) para participar en filmes interpretando a personajes violentos, quedándose casi encasillado como policía o yakuza. A finales de los 90 pasó lo contrario, tras rodar siete filmes de los cuales tres salían del genero negro, fue acusado de estar encasillado únicamente en este género tras lograr la revalida como director en todo el mundo con su exitosa “Hana-Bi” (otra respuesta tras superar el coma, de que no estaba acabado tras su accidente de moto, como muchos se empeñaban decir de él), Kitano decidió dirigir una comedia: así nació el “El verano de Kikujiro” (1999).


Masao (Yusuke Sekigushi) es un niño tristón y tímido que vive junto a su abuela (Kazuko Yoshiyuki) y que se lamenta ya que es él único de sus amigos que no se va a ir de vacaciones de verano. Un día Masao se encuentra con una antigua vecina (Kayoko Kishimoto) mientras es acosado por unos chavales y el marido de esta, Kikujiro (Beat Takeshi) le devuelve el dinero que le han robado los chavales no sin antes intentar vaciarle los bolsillos a estos. Tras esto Masao recibe un paquete de su madre (Yuuko Daike), en la que ve escrita la dirección en la que vive. La vecina en un segundo encuentro invita a Masao a tomar un refresco en un bar, y al explicarle este como le gustaría ir a ver como es su madre ya que no recuerda ninguna imagen de él. La buena mujer convence a su marido a que le acompañe en el viaje a cambio de unos cuantos yenes. El caso es que Masao acabará en manos de Kikujiro, un extraño personaje aficionado a decir “Cabrón” cada dos por tres y que le llevará de visita por los lugares más respetables de Tokio como pueden ser un burdel o las apuestas, quedándose pronto sin dinero e iniciando así un viaje en el cual la necesidad agudizará el ingenio de los dos, pasando por las más extrañas situaciones. Todo esto visto desde el peculiar e infantil punto de vista del pequeño Masao.

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“El verano de Kikujiro” es tal vez la obra más exitosa de Kitano en cuanto a público en Occidente y es una de esas pocas comedias familiares que se han logrado transformar en un filme de culto y en una película propiamente de autor. La película posee todas las peculiaridades del director nipón y no esta exenta de algunas escenas de violencia que pueden impactar un poco al tratarse de un filme infantil, pero que no llegan a ser dramáticas. Como él encuentro de Masao con el pederasta en el lavabo y la posterior llegada de Kikujiro. O él encuentro de Kikujiro con los yakuzas de la feria tras que Kikujiro intentará timar a unos feriantes. También aparece el omnipresente mar azul que hace acto de presencia durante toda la filmografía de Kitano representando la serenidad y la tranquilidad, en este caso la de Masao tras su frustrado encuentro con su madre. Y tambien escenas donde Kitano homenajea algunas de sus aficiones como es el caso de los camareros que bailan claqué, la chica que hace malabares, el cameo de su antiguo compañero Beat Kiyoshi (con el cual formaba “The two Beats”), o la aparición de Great Gidoyu y Rakkyo Ide (los dos participaron en Humor Amarillo, Great Gidoyu exactamente haciendo el rol de luchador de sumo verde, el de la barba regordete) interpretando a los moteros. También existe durante todo el filme un cierto lirismo adornado por escenas de paisajes y en algunas escenas donde afloran los sentimientos por encima de todo (Masao en la playa, o cuando Kikujiro va a ver a su madre).

También está muy bien reflejada la relación entre Kikujiro y Masao. Masao durante toda la película trata a Kikujiro como “El señor” ya que es para él un autentico desconocido y ve como en un principio él único interés que tiene en él es el dinero que le da su esposa para el viaje de ambos, y este no tarda a gastárselo en prostitutas. Tras esto Kikujiro le usa en la casa de apuestas como amuleto para ganar las carreras de bicicletas culpándole continuamente de su mala suerte cuando falla en la elección de números. E incluso posteriormente le deja fuera de un restaurante de suishi bastante cutre, que es cuando Masao se va con el pederasta. El caso es que poco a poco y a medida que los devaneos y las situaciones que deben superar juntos les irán haciendo más amigos, tornándose los papeles y a medida de que Masao va madurando con los varapalos del viaje la actitud de Kikujiro se va tornando más infantil e incluso llega a sentir un inmenso aprecio sintiéndose identificado con Masao cuando él era un niño, e incluso llega a sentir esa extraña necesidad materna encontrándose con su madre, aunque de una manera similar a la de Masao, sin demasiada interacción. Y sin duda alguna los dos viven sus momentos más memorables cuando a ellos se unen en el pantano los dos motoristas y el poeta, formando los cinco una esperpéntica pandilla que despertará la imaginación de Masao.

“El verano de Kikujiro” es una película emotiva a la vez que muy fácil de ver y la cual va ganando más fuerza con cada minuto de metraje. Es una película que habla sobre las relaciones entre niños y adultos, y en lo fácil que sería la vida para todos si no perdiéramos esa inocencia con la llegada de la madurez. Y ante todo la película es todo un poema a la imaginación, ese maravilloso don que todos poseemos. Por cierto, el nombre de Kikujiro es un homenaje de Kitano a su padre, del cual pensaba que era un yakuza por sus modales y su aspecto pero el pobre Kikujiro no era más que un humilde pintor. Es justo que por último hara referencia a la espléndida banda sonora compuesta por el gran músico Joe Hisaishi, habitual en la filmografia de Kitano y de Hayao Miyazaki, el que tal vez sea el mejor director de cine de animación nipón.

El hombre de las estrellas

mayo 24, 2007

Dicen que ver una película de Tarantino y saber encontrarle el punto es la diferencia entre el que ama el cine y el que no. Creo que lo mismo es aplicable a la mayoria de películas del siciliano Giuseppe Tornatore, tales como “Cinema Paradiso”, “1900: La leyenda del pianista del oceano”, “Malena” , o la siguiente película: “El hombre de las estrellas” (1995).

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Joe Vitelli (Sergio Castellito) llega a la isla de Silicia con su misteriosa furgoneta cubierta de imágenes de las estrellas de Hollywood y la cinecità italiana. Con ella se pasea pueblo a pueblo recorriendo toda la isla ofreciéndole a todo aquel que desee poder participar en un casting para los estudios cinecità a cambio de 1.500 liras. Pero Joe Vitelli jamás ha estado en Hollywood, ni en los estudios cinecità de Roma y únicamente tiene un solo rollo de película en el que graba un casting encima del anterior.

“El hombre de las estrellas” no solo habla de la historia de un timador como es Joe Vitelli, sino que también habla de la dura Italia rural de la postguerra y también sobre el propio cine. Obviamente también se nos habla de la Sicilia de aquella época en la que los mafiosos y los partisanos metidos a salteadores de caminos también tienen su lugar aunque sin llegar a hablarnos de ellos. Mostrándonos tal como hacía en “Cinema Paradiso” una Sicilia pobre, atrasada socialmente y culturalmente, donde casi todo el mundo vive practicamente de lo que siembra en sus campos. Y también las dos italias que todavía duraban en aquella epoca, la del fascismo y la del comunismo.

Pero tal vez los principales protagonistas de la película sean los propios habitantes de Sicilia, todos aquellos que buscando una oportunidad y con la ilusión de ser algún día como sus héroes y heroínas de la gran pantalla se presentan a sus castings mientras que estos se transforman en el centro de atención a medida que va de pueblo en pueblo, y en los cuales se nos muestran diferentes tipos de personajes intentando reflejar un aire cuotidiano y realista cada cual con sus inquietudes y con sus cosas a contar. Desde el hijo del cacique local que finge de una manera un histriónica un orgasmo tras que su padre le invitará a Joe Vitelli a comer la mejor comida del pueblo, la madre que se acuesta con Vitelli a cambio de que este convenza a los productores de los estudios de su talento, la del peluquero homosexual que motivado involuntariamente por Vitelli abandona su pueblo natal para buscar una vida en Roma, la típica chica guapa del pueblo que carece totalmente de talento, el típico niño travieso que canta canciones obscenas, o los hermanos tres Baladamendi, unos anarquistas que liberan a Vitelli tras asaltarlo tras explicar la historia de como murieron sus otros cinco hermanos. O incluso el jefe de la policia local (Franco Scaldati) de una de las regiones de la isla, intentado mostrar una fallida faceta de cantante de ópera y que posteriormente descubrirá las lúdicas intenciones de Vitelli.

Tambien Vitelli encuentra a personajes con increíble talento o con extrañas y melancolicas historias que contar, las cuales nos quieren mostrar que hasta la más simple de las personas tiene su talento. Como es el hecho de que un afeado y solitario pastor le explica que es para él soñar y la vida, haciendo una memorable metáfora. También la madre soltera que es acusada de ser una buscona tras acostarse con un marine americano durante la ocupación de Silicia durante la guerra, explicándonos su historia. O el misterioso viejo que viste de negro, uno de los pocos personajes al que no cobra y por el cual siente una empatia hasta descubrir que es español o al menos ha estado en España, cantando una extraña y melancólica canción republicana que habla de la Guerra Cívil. Y ante todo Beata (Tiziana Lodato), reflejo de la inocencia italiana, una joven que vive en un convento que se gana la vida limpiando casas y mostrándole sus senos a los más variopintos personajes. Una chica bella pero un bastante cazurra e inocentona que se enamorará de Vitelli y le seguirá tras la promesa de que este podría transformarla en una estrella, pero para el gañan de Vitelli Beata no deja más que ser un estorbo en su cometido de estafar a toda la buena gente, a pesar de que en algunos momentos se siente culpable por aprovecharse de la buena conciencia de la joven. Obviamente durante el tramo final poco a poco Vitelli va recibiendo su merecido por diferentes flancos, e incluso harán que busque la redención, tras despreciar y asquearse de la sencilla, pero honrada (en su gran mayoria) gente de Sicilia.

La película a pesar de tener a Vitelli como protagonista, en la mayoría de su metraje se transforma en un espectador mientras observa a todas las personas que se presentan a sus castings. En algunas escenas también se nos habla del cine de la época cuando explica como conoció a las grandes estrellas italianas y americanas de la época, o mientras le explica a un chico como funciona el equipo de imagen y sonido, o cuando le explica a un grupo de muchachas como deben maquillarse y como deben de colocarse ante los focos para mostrarse más fotogénicas.

También cabe destacar la maravillosa banda sonora del siempre magistral Ennio Morricone. En fin, la película en si es una pequeña joya del gran Tornatore, tal vez no sea tan emotiva como “Cinema Paradiso”, pero sí que gustará a aquellos que simplemente aman el cine.